Por: Sebastián Gutiérrez Rentería - Grupo 5
Saludos, profesionales de las distintas áreas de la comunicación: diseñadores gráficos, publicistas y comunicadores sociales. Hoy les mostrare como distintas teorías lingüísticas, ontológicas y semiológicas son capaces de explicar como los profesionales de la comunicación pueden crear sus contenidos, lo que es un proceso para nada simple.
Saludos, profesionales de las distintas áreas de la comunicación: diseñadores gráficos, publicistas y comunicadores sociales. Hoy les mostrare como distintas teorías lingüísticas, ontológicas y semiológicas son capaces de explicar como los profesionales de la comunicación pueden crear sus contenidos, lo que es un proceso para nada simple.
Primero, podemos decir que las
características con las que cuenta la escritura de un producto comunicativo son
vitales a la hora de escogerlo y desarrollarlo. Como nos lo explica un profesional
en el campo de la comunicación, quien además es académico en la región sur
occidental de Colombia y trabaja en un proyecto comunicativo relacionado a la
puesta de textos cortos en un apartado digital: “Ahorita los chicos están
acostumbrados a leer corto, a leer poco, y ser mucho más del lenguaje de la imagen.
Entonces el texto por el hecho de ser simple, por el hecho de ser corto, por el
hecho de ser concreto, por el estar amarrado a la muerte, al amor, ha ese tipo
de dinámicas se escogió precisamente”. Lo anterior nos explica que es
importante tener en cuenta cuales son las características contenidas en un
texto a la hora de escogerlo como un prospecto para desarrollar un producto
comunicativo: que ideas quiero transmitir a mi audiencia, que experiencias
quiero comunicar.
Esto lo podemos fundamentar basados en dos
términos técnicos de distintos autores: la primera seria la doble articulación
del lenguaje, más precisamente en este caso la primera articulación, planteada
por el lingüista André Martinet; y el habla, descrito por Ferdinand de
Saussure. Con el primer término hacemos alusión a que todas las experiencias e
ideas que queramos transmitir deben de estar dotadas de un sentido: “La primera articulación del lenguaje es
aquella con arreglo a la cual todo hecho de experiencia que se vaya a
transmitir, toda necesidad que se desee hacer conocer a otra persona, se
analiza en una sucesión de unidades, dotadas de una de una forma vocal y de un
sentido.” (Martinet, Elementos de lingüística general) Para el segundo
término nos referimos a que a la hora de hablar se toma en cuenta que
experiencias u opiniones se quieren expresar y mediante que mecanismo: “El habla es, por el contrario, un acto
individual de voluntad y de inteligencia, en el cual conviene distinguir: 1°
las combinaciones por las que el sujeto hablante utiliza el código de la lengua
con miras a expresar su pensamiento personal; 2° el mecanismo psicofísico que
le permita exteriorizar esas combinaciones.” (Saussure, Curso de Lingüística General)
Como segundo punto, podemos decir
que los profesionales en comunicación pueden tener en cuenta crear sus
contenidos en base a diferentes instituciones humanas, lenguas o idiomas: “Realmente
no. Inmediatamente si me hablas del idioma me cierro en el español, entonces te
respondería que no; realmente fue en español. Si seguramente en otra versión y
creo que es válido pasarlo al inglés en otras versiones… Si se pensó pero a
futuro, no en este primer momento, y además porque queríamos centrarnos en el
aspecto metodológico mas no en la traducción, y me parece que sería muy difícil
traducir este tipo de texto”. Para explicar esto, nos centraremos en los
términos de instituciones humanas, de André Martinet; dominio consensual, de
Rafael Echeverría; lengua, de Ferdinand de Saussure, y código de Umberto Eco.
André Martinet se refiere a instituciones
humanas como productos de la vida en sociedad: “Las instituciones
humanas suponen el ejercicio de las más diversas facultades. Pueden hallarse
muy extendidas o incluso ser universales, como el lenguaje, sin aparecer
idénticas de una comunidad a otra.” (Martinet, Elementos de lingüística general)
Para Rafael Echeverría está presente el dominio consensual, el cual surge
de la interacción entre individuos, y es una propiedad fundamental no solo para
los idiomas, sino también para el
lenguaje: “Hablamos de consensualidad
dondequiera que los participantes de una interacción social comparten el mismo
sistema de signos (gestos, sonidos, etcétera) para designar objetos, acciones o
acontecimientos en orden a coordinar sus acciones comunes. Sin un dominio
consensual no hay lenguaje.” (Echeverría, Ontología del lenguaje)
Con Ferdinand de Saussure el caso
sería distinto, pues el describe al lenguaje como una propiedad natural en el
ser humano que permite el desarrollo y la adquisición de elementos que están
encerrados en nuestro siguiente termino a explicar, lo cual sería la lengua: “La lengua no es más que una determinada
parte del lenguaje, aunque esencial. Es a la vez un producto social de la
facultad del lenguaje y un conjunto de convenciones necesarias adoptadas por el
cuerpo social para permitir el ejercicio de esa facultad en los individuos.” (Saussure,
Curso de Lingüística General) Por último, introducimos el termino de
código, utilizado por Umberto Eco y referido a un sistema de clasificación: “Por lo tanto, entre emisor y destinatario
ha de haber un código común, es decir, una serie de reglas que atribuyan un
significado al signo.” (Eco, Signo) Con esto quiero mostrar que los
profesionales en algunos casos piensan en extender sus contenidos a otras
comunidades a través del uso de distintas instituciones humanas o idiomas;
aunque no en primera instancia, pues lo normal es centrarse en la institución
humana a la cual el profesional es perteneciente, si es un caso que se puede
planear a futuro, puesto que aquello involucraría una mayor cobertura de los
contenidos.
Por ultimo podemos ver que en
algunos casos los profesionales en comunicación pueden recurrir a hacer modificaciones
de palabras por imágenes, descripciones o fotografías con tal de hacer a sus
contenidos más llamativos: “Cuando tú tienes un libro tu imaginación es la
invitada. Porque tú te imaginas absolutamente todo. Si tu estas leyéndote un
texto escrito tu imaginación es la que empieza a desarrollar el color del
cabello, como huele esa persona, como camina, como son los gestos y demás. Yo
aquí hago es una adaptación; entonces yo adapto como era esta persona, como
estaba debajo de la tierra, como eran los insectos”. En este punto podemos
tomar otros términos técnicos como lo son el significante y el significado,
explicados por Ferdinand de Saussure, y el referente y los datos naturales,
explicados por el semiólogo Umberto Eco.
Cabe resaltar que Saussure se
refiere a significante y significado como imagen acústica y concepto,
respectivamente, los cuales unidos conforman el signo lingüístico. El primer
término lo podemos describir como un componente material o casi material, mientras
que el segundo es una representación mental. Con Eco tomamos los términos de
referente, el cual figura como el puente entre el mundo físico y el mundo
mental, y los datos naturales, los cuales son interpretaciones que realizamos
del mundo natural. Con todo esto dicho,
podemos poner un ejemplo: en la muestra del proyecto comunicativo realizado por
el profesional mencionado anteriormente, vemos un “ciempiés”. En el libro
aparece el significante “ciempiés” y nosotros creamos una imagen mental de él,
relacionándolo directamente con un referente en el mundo natural. En los
productos comunicativos, lo que se hace es reemplazar el significante
justamente creando otro referente, que en este caso sería el dibujo del
“ciempiés”, sin hacer cambios a su significado. Este “ciempiés” a su vez
estaría vasado en un dato natural del autor, quien lo ha referenciado antes ya
sea por medio de fotos o incluso de manera directa. Todo este proceso se hace
con el propósito de crear contenidos más llamativos para la audiencia a la cual
se está dirigiendo.
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